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on un símbolo de lujo y ‘glamour’, aunque no faltan quienes las evitan al considerarlas indigestas. Para el resto, las ostras son sinónimo de alta gastronomía y un ‘must’ para disfrutarlas junto con una copa de champán. Pero las ostras no son solo un bocado para el postureo, sino que, además, resultan muy saludables y encajan perfectamente en una dieta saludable. En La bendita Gastroteca, un restaurante de cocina non stop de Madrid, preparan las mejores ostras francesas sorlut y nos cuentan todo lo que desconocemos de sus propiedades y protocolo.

Las ostras son ricas en nutrientes. Foto: Labendita Gastroteca.

  • Buenas para el corazón. Las ostras son un marisco rico en ácidos grasos omega.Además, resultan ideales para cuidar nuestro sistema cardiovascular y prevenir enfermedades cardiovasculares.
  • Una fuente interesante de minerales.Especialmente ricas en zinc, que ayuda a potenciar la fertilidad, mejora el sistema inmunitario, cuida la piel y ayuda en la cicatrización. Es un alimento considerado afrodisíaco, ya que el alto contenido de zinc fomenta la liberación elevada de hormonas sexuales.
  • Ayudan en la prevención.Protegen contra diferentes tipos de cáncer y son, también, ricas en hierro, que es muy importante para prevenir la anemia y proteger al organismo de infecciones.

Las ostras también tienen temporada. Las mejores se toman en otoño. Foto: Labendita Gastroteca.

  • Poseen un alto contenido de potasio y magnesio. Esto permite reducir la presión sanguínea y aumentar la circulación en sangre y la oxigenación.
  • Ricas en proteínas como la elastina.Es un dato bastante desconocido, pero las ostras son ricas en elastina, que es buena para la salud de la piel, previene las arrugas y la flacidez, y ayuda a tener uñas más resistentes y un cabello saludable.
  • Tienen temporada.Sí, técnicamente se pueden comer durante todo el año pero, la temporada principal de ostras es el otoño, cuando han tenido toda el verano para ponerse jugosas. Octubre y noviembre son los meses ideales, por tanto, para disfrutarlas.
  • Hay dos tipos de otras.Por un lado está la portuguesa o pequeña, que es delgada y está adherida en el caparazón. Tiene un sabor muy agradable y es más económica. Por otro, la ostra ‘mairrane’, grande y gorda, que se haya adherida sobre un caparazón chato, exquisita y más costosa.

El maridaje perfecto para la ostra: champán. Foto: Labendita Gastroteca.

  • Las ostras deben tener un aroma fresco.El líquido debe ser un poco salobre y saber “a mar”. Ante la presencia de cualquier otro olor desagradable, es mejor desecharlas.
  • Un truco para comerlas. Si queremos sacar todo el partido a este manjar y aprovechar su sabor al máximo, debemos masticarlas dos veces.
  • El alcohol que mejor las acompañaes… el vino blanco tipo albariño, el cava o el champagne. Debe colocarse el plato con las ostras a la altura de la copa, junto con agua tibia, una rodaja de limón y el salero y pimentero. Así lo único que quedará es disfrutarlas.
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